Nada sale como lo planeaste.

Y cuanto más consciente de esto seas… mejor.

Estos últimos días vienen siendo bien intensos. De una planificación exhaustiva para poder cumplir con todo lo nuevo que se viene, sin dejar a ningún cliente de lado.

Entonces… algo se sale de control, y toda esa planificación suiza no sirve para nada.

Todo se cae.
Y hay que actuar en consecuencia.

El problema no son los imprevistos, es no tener la cintura para sortearlos.

Si hay algo en lo que me gusta hacer hincapié es en estar entrenados para adaptarnos rápidamente. En ser conscientes que cuando las cosas no salgan como planeamos, que va a suceder, tenemos que saber cómo reaccionar.

Como decía Bruce Lee: "Be water my friend". Que cuando te cambien el recipiente, te puedas adaptar.

Y en ese "recalculando" eterno de la mente no olvidarme de ser agradecido.

– De lo afortunado de poder trabajar de lo que me apasiona.
– De poder guardar la compu e irme a la biblioteca a terminar lo que no pude, mientras mi hija sale de piscina.
– De que al más pequeño le fascine perderse en los mundos que le ofrecen los libros.

Por eso te invito a que siempre tengas un plan.

Pero que estés preparado para adaptarte cuando no salga.

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Soy Nico y armo estrategias para que crezcan las marcas, pensando siempre en las personas que las ejecutan.

Si tenés un marca y te falta estrategia, o si tenes un negocio y sentís que te falta rumbo, escribime.
En una de esas, llega el día en el que deja de ser difícil y empieza a ser más natural.