Imaginá que tu mejor perfume se cae sobre un montón de caca. Intentás limpiarlo bien, pero te das cuenta que cada vez que lo usas tus manos quedan impregnadas con ese olor.
Bueno, ahora intentá sacarle todo el olor a caca a Tesla después de ver a su CEO haciendo el saludo nazi.
El producto va a seguir siendo excelente, pero ese olor…
… ese olor no se va fácilmente.
Si lo primero que se te ocurre es justificar que lo que hizo Elon Musk no fue un saludo nazi, o que es autista… seguí de largo que este post no es para vos. No estoy en esta vida para perder tiempo con gente así.
Si te quedaste, entonces pensemos juntos cómo nuestra vida personal, lo que hacemos como dueños de marca que somos, afecta a nuestros negocios.
Podemos hablar de “La Cultura de la Cancelación”, de Michael Jackson o de Woody Allen, pero hagámoslo sencillo y quedémonos con Musk y Tesla.
Las acciones negativas que tengamos en nuestra vida personal, en la medida que se hagan públicas, afectarán sí o sí al negocio. Podemos decidir tener una vida persona pública o privada, pero aquello que vea la luz formará parte de la construcción de marca en la que formamos parte.
La otra parte que entra en juego es nuestra audiencia, las personas a las que le interesa nuestra marca y consumen lo que hacemos. Lo que le sucede a nuestra audiencia es fundamental para poder medir el impacto de las acciones.
No importa lo que nosotros pensemos, importa el impacto que genera en nuestros consumidores.
No importa las disculpas que podamos pedir, la imagen en la mente de las personas es algo mucho mas difícil de manejar.
Por eso te propongo que si sos una persona pública, que suele hablar en nombre de tu marca, te cuides como si fueras un candidato presidencial.
Organizá tus pensamientos de forma constante con alguien que te pueda ayudar, y practicá cada vez que sepas que vas a tener una exposición programada.
Saber mucho de nuestro negocio no significa que sepamos transmitir correctamente las ideas a una audiencia.
Y esas cosas, si no las tenés en cuenta, pueden terminar en que tu producto, por mas bueno que sea, termine inundando todo de mal olor.
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Si tiene que ver con tu marca, tiene que ver conmigo.
Si sabés que tu negocio puede mejorar al mejorar tu comunicación, me escribís y empezamos a trabajar juntos.