Se juntaban los reclamos sobre Aureliano Segundo Buendia ya que se morían los animales y se acababa la comida en medio de una lluvia interminable. Él sólo decía: “Algo se hará cuando escampe…”

Y así se nos va yendo la vida, esperando un momento mejor para hacer algo sobre nosotros.

El tema es que el momento ideal no llega nunca.
O si llega, ya es demasiado tarde.

Si no preguntale a Aureliano, ya que la lluvia sobre Macondo duró 4 años, y para cuando terminó ya se habían muerto todos sus animales y ya prácticamente no quedaba dinero.

El momento es ahora.

Dediquemos 30 minutos todos los días a empezar a resolver lo que nos aqueja. 
O a prepararnos para la lluvia.
Que la incomodidad de hacer algo diferente te acompañe, ya que después el placer de haber hecho algo a tiempo es incomparable.