Sábado, 8:30 de la mañana y aquí me encuentro. Después de caminar y a punto de entrar al agua.
Podría haberme quedado un poco más en la cama pero esto, a esta altura, me resulta indispensable.
El trabajo se roba mucha energía física y mental y en estos mini-retiros logro desconectarme de todo y resetear la cabeza.
Lamentablemente estas actividades son las primeras que recorto cuando me gana el stress, y eso sólo vuelve peor las cosas.
Escribir también me gusta y me hace bien. Y que este posteo sea el primero en casi dos semanas, es señal de lo postergado que estuvo.
Sólo quiero compartirte esto para que pienses en las cosas que te hacen bien y que no las postergues por trabajo.
Al final todo estará en su lugar si te tomas un par de horas.
Que las urgencias laborales son un invento nuestro.
Buen finde.