Cuando se acerca un potencial cliente hay que hacérsela fácil. Tenemos que poner todo nuestro esfuerzo en que esa barrera que lo separa entre ser cliente y no serlo, sea la más pequeña del mundo.

Parece obvio, pero no lo es.

Imaginate que te tomás el esfuerzo de hacer una campaña, llega a la gente correcta, se deciden en comprar y… 
👉 Tenés un formulario enorme antes que puedan poner un producto en el carrito de ecommerce
👉Tienen que apersonarse en un lugar recóndito de la ciudad para hacerse de aquello que compraron
👉Quieren comprar pero tenés sólo un producto a un precio apenas más elevado que lo que disponen a gastar…

Estos son sólo algunos ejemplos de lo que puede pasar. Errores que no son lo suficientemente obvios para que rompan nuestros ojos, pero que pueden estar dejando a nuestros clientes fuera de nuestro ecosistema.

Hay que hacerla fácil. Necesitamos que las personas que tienen interés se transformen en clientes.

Y eso sucede si gastan $1 o $1.000.

Recordemos que la persona que puso algo de dinero en nuestro negocio estará mucho más proclive a poder gastar un poco más la próxima vez.

Por eso te invito a revisar tu cartera de servicios o productos para ver si tenés un ticket de entrada bien accesible. Para que después de haberse decidido no los hagas pensar ni un segundo, ya que cada segundo que pasa se va enfriando la oportunidad.

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Y sí necesitás ayuda, me escribís y lo empezamos a ver. Que no tenemos porqué casarnos, con un par de encuentros puede ser suficiente.