Iba a escribir sobre Rosalía y su partitura, cómo media internet se volvió loca… pero no…
No sirve de nada hablar de lo que hace una artista mayúscula, si vos que me lees no tenés una estrategia para convertir tu marca en algo imprescindible.

En lugar de eso tenemos que hablar de cómo empezó, cómo se hizo grande. Porque eso es lo que todas las marcas necesitan: Ser grandes e inevitables.

Después con un estornudo ya provocás un tsunami al otro lado del mundo.
Eso ya es más fácil.

Es fácil dejar un movimiento sutil y que el mundo corra a buscarle un significado cuando tenés millones de seguidores y fanáticos por todo el mundo.

Yo no te propongo que hagas una sutileza de esas.
Aunque me parece genial, yo quiero que tomes los pasos para que tu marca sea igual o mas grande que Rosalía.

Porque para soñar no voy a soñar con migajas.

Y para crecer tenés que poner tus patitos en fila y accionar con una estrategia accionable. Parándote en aquellas cosas que nadie te puede copiar, y hacerlas visibles.
Porque esas sutilezas que ya tenés, son el recurso mas preciado para que tu marca sea única. Aquello que nadie te puede copiar y que quizas por vergüenza no mostrás.

Rosalía se hizo famosa cuando mezcló los ritmos tradicionales que venía haciendo con ritmos mas modernos. Hizo algo que no estaba sonando, algo que era único. Algo que le salía de las tripas.

Así que te propongo que busques que tenés ahí guardado que tanto ocultás, y que lo hagas la partitura de tu próximo éxito.

Lo vas a hacer vos, y yo puedo estar al lado tuyo para cuando no tengas idea de hacia dónde ir.