¿Viste la serie de Luis Miguel? ¿La de Fito?  Yo no vi ninguna, pero ya sé de qué van, es el recurso de contar nuevas historias para vender viejos productos.

No voy a poner en duda el talento de Luis Miguel, pero convengamos que previo a la serie, su carrera estaba bastante en picada.

Estaba todo planificado. Un producto de este estilo, siempre que tenga una historia interesante para contar, funciona a la perfección.

No te vendo un disco nuevo, no hago una gira mundial, te cuento algo de mí, que hace que recuerdes todos los momentos que viviste con mi música. Me meto en tu casa, con muchas más horas de lo que puede durar un disco. Me vas conociendo un poco más y te compadeces de mí.

Volvés a escuchar mi música y de repente, cuando llego a tu país, venir a mi concierto es una cita obligada.

Te construyo un nuevo relato por fuera de mi producto, en un lugar nuevo y de otra manera. Estás con la guardia baja porque no estoy vendiendo nada, pero me metí en tu cabeza.

Una y otra y otra vez.

Tampoco es una nueva fórmula esta. Ya lo hizo Mattel en los 80’´s cuando empezó a darle la vuelta al negocio, y en vez de hacer juguetes de programas de televisión que ya existían, empezó a producir programas para vender juguetes.

He-Man fue uno de los primeros. Transformers, G.I. Joe y My Little Pony fueron también programas que nacieron como juguetes. Y por si no te enteraste, todos vendieron muchísimos juguetes en su época, básicamente porque se metían en la casa de los niños todos los días.

¿Entonces?
¿Qué tenés para ofrecer de nuevo que pueda acompañar a tus consumidores? 
Pensá en alguna manera de estar en contacto, sin vender, pero lo suficientemente interesante como para que quieran seguir consumiendo.

Si me das algo que me interese o me entretenga constantemente, estarás tan dentro de mi cabeza que al momento de la compra no tendré que tomar ninguna decisión.
Esa decisión ya estaba tomada cuando terminó la primer temporada.

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¿Te interesa poner en práctica algo de esto pero la rutina de tu negocio no te deja mirar mas allá de la punta de tu nariz?
Hablemos.
Me encanta sumergirme en negocios ajenos para encontrar el tesoro que los haga crecer.