Hace casi 3 años comencé con el hábito de consumir libros asiduamente. Digo consumir y no leer, porque no los leo, los escucho. Podés llamarme hereje de la lectura, no me enojo.
Es la única manera que encontré de hacerlo porque, en mi experiencia, la lectura significa quietud y me di cuenta que me cuesta mucho quedarme quieto.
En fin, la pulsión de aprender vino por otra pulsión que era dedicarme a otra cosa que no era el diseño. Trabajar de algo que no estudié formalmente, pero venía ejerciendo desde siempre, vino con un síndrome del impostor tremendo que sólo se curaba un poco con cada aprendizaje nuevo.
Desde entonces llevo cerca de 70 libros escuchados. Siempre dentro de los negocios, filosofía, marketing, etc. Libros que me den herramientas para trabajar mejor.
Los libros se convirtieron en eso, un atajo de aprendizaje.
Marco frases que me gustaron, tomo nota, y la mayoría de las cosas que escribo por acá nació de alguna frase de un libro.
Pero ahora no estoy en eso.
Después de un fin de año de intenso viaje interior, entendí que hay algunas cosas que tengo que hacer diferentes. Y que la lectura también puede ser otra cosa.
Estoy con un libro de ficción!
Ya había leído "The Martian" de Andy Weir por lo que entrarle a "Project Hail Mary" era algo natural. Sci-Fi científico puro y duro.
A que voy con todo esto?
Que no está mal cambiar una cosa o dos de aquellas que consideramos "intocables" en nuestra rutina.
La mente se empieza a cablear de manera diferente y vamos echando luz sobre rincones que desconocemos.
No es sólo entrenar nuestro lado creativo, es entender que de todos los caminos posibles, muchas veces no hay una única opción correcta.
Y mas de una puede ser "la mejor opción".
Yo ahora estoy con ficción y tengo ganas de seguir un buen rato por este camino.
¿A vos que se te ocurre que podés hacer diferente?