Si le das mucho bombo a tu marca nueva sin tener el resto del camino planificado, sólo puede significar que te vas a reventar contra un muro a 200km/h.
Pasó con PRIME, la bebida energizante de los Youtubers Logan Paul y KSI que ahora sólo la logran vender a un precio 90% menor que en su lanzamiento.
¿Qué pasó?
Cómo pasa con la mayoría de los influencers, ellos crearon una marca alrededor de sus audiencias. Esta cultura donde la fama puede durar muy poco lleva a que los intentos por monetizar sean también arriesgados y efímeros.
Prime arrancó con el acelerador a fondo y sus creadores pregonando su nueva bebida, mejor que todo lo existente según ellos, en todos los rincones de internet.
Precios altos y extrema escasez ayudaron a que la marca se posicionara rápidamente como un éxito.
Pero.. siempre hay peros…
El mercado tiene sus reglas y quienes estudian el mercado saben que cualquier bebida nueva que se lanza cae dramáticamente a los dos años, y Prime no se escapa a esto.
La diferencia está en saber qué es lo que va a suceder y estar preparado.
Red Bull tuvo una estrategia de crecimiento muy estudiada y progresiva, Coca-Cola sabía que su versión Zero iba a caer pero estaban preparados para sostenerla en el tiempo.
Saber y planificar.
Prime ahora se está vendiendo por migajas en las góndolas de baratijas y seguir sumando sponsoreos a equipos deportivos no está solucionando el tema.
Tener una marca explotada de popularidad siempre es beneficioso para el negocio. A veces el problema no es saber llegar, sino saber mantenerse una vez arriba.